viernes, 24 de mayo de 2013
Toma poeta, toma.
Porque si es temerario entrar sin armas en la cueva del León, o atravesar a nado el océano Atlántico, más temerario es volver a casa con un poeta. Un poeta es a la vez Atlántico y León. El uno nos ahoga, el otro nos roe. Si sobrevivimos a los dientes, sucumbimos a las olas. Un hombre destructor de ilusiones es a un tiempo fiera y diluvio. Las ilusiones son al alma lo que la atmósfera es a la Tierra. Destruid ese tierno aire y muere la planta, palidece el color. La tierra que pisamos es un rescoldo. Pisamos un erial y nos lastiman los pies guijarros candentes. La Verdad nos deshace. La vida es sueño. El despertar nos mata. Quien me roba los sueños, me roba la vida.