I.
Los tesoros se exponen en museos y los animales en zoológicos. El periodo clásico terminó: ya no habrá más Atenas, Alejandrías o Romas, porque en todas las ciudades hay coches. Los profetas perdieron su carisma. El romanticismo murió ahogado en su deseo de lo absoluto, incluso si los no-romanticos no saben amar. La gente repite lo que ya se ha dicho, escriben pequeños pies de pagina sobre lo ya escrito. Las personas no se aman, no se miran, no se sueñan. Vivimos en los tiempos previos al divorcio del invidiuo, donde seguimos compartieo cama pero soñamos por separado, hasta que un día dejemos de soñar. Nos divorciamos de nuestros sueños y compramos desesperadamente amantes sin piel, ni ojos, ni corazón. Amantes de plástico que nos prometen sueños de plástico. La vida se divorcia de los sueños y después, morimos.
II.
Camino:
Franja de tierra por la que se va a pie. La carretera se diferencia del camino no sólo porque por ella se va en coche, sino porque no es más que una línea que une un punto a otóno. La carretera, no tiene su sentido en sí misma; el sentido sólo lo tienen los dos puntos que une. El camino es un elogio del espacio. Cada tramo del camino tiene sentido en sí mismo y nos invita a detenernos. La carretera es la victoriosa desvalorización del espacio, que gracias a ella no es hoy más que un simple obstáculo paréa el movimiento humano y una pérdida de tiempo. Antes de que los caminos desaparecieran deól paisaje, desaparecieron del alma humana: el hombre perdió el deseo de andar, de caminar con sus propias piernas y disfrutar de ello. Ya ni siquiera veía su vida como un camino, sino como una carretera: como una línea que va de un punto a otro punto, del grado de capitán al grado de general, de la función de esposa a la función de viuda. El tiempo de la vida se convirtió para él en un simple obstáculo que hay que superar a velocidades cada vez mayores.
III.
El Cosmonauta, ese hombre del universo que flota en su inmensidad por la inercia de un primer impulso, de un primer latir, lleva en su camino, solo, durante los ultimos 224 años, desde que eligió el camino hacia las estrellas, en vez de las carreteras en la Tierra. Nació libre, en algún momento durante la Revolucion Francesa. Camina por el universo sin ver ningún rostro e incluso el suyo propio lleva siglos siendo un misterio (en su camino no hay espejos retrovisor en los que mirarse). Se pregunta a sí mismo, porque en el vacío sideral sólo hay espacio para preguntas sin respuesta, si existe otra mente, que piense, incluso de forma opuesta, al contemplar la magnificencia de las infinitas galaxias que se extiendan ante su mirada: otra razón. No busca la Verdad, sino respuestas. Mientras que la Verdad construye el universo y nos mira con indiferencia, las respuestas implican la inocencia del que pregunta y del que responde, implican la calurosa unión de dos seres. Mientras que la Verdad es una y esta sola, las respuestas son infinitas y se abrazan mutuamente en una mirada par. Esa es la razón por la cual la Verdad envidia a las respuestas, y esa es la razón por la cual el Cosmonauta está buscando respestas y no la Verdad. Porque las respuestas presuponen compañía, y esta nos da el impulso, el latir, que necesitamos para continuar nuestro camino hacia la Verdad. Las diminutas, pobres y subjetivas respuestas son el camino hacia la Verdad infinita.
IV.
Los poetas están muertos o enterrados. Los filósofos ha sido diseccionados hasta la saciedad y sus ideas puestas al servicio de los políticos, esos perros. Los perros, principalmente obedecen las órdenes de los periodistas, ya que para conservar su poder necesitan conservar su imagen, y la imagen se costruye a base de preguntas y respuestas. En la cima, aquellos que pagan a los periodistas, los reyes del dinero, constituyen el verdadero poder. El dinero es hoy en dia el rey, 224 años después de que Luis XVI perdiese su cabeza y su corona. Así pues, en la Tierra, la Verdad es la última esclava del dinero. Un planeta podrido. Y aun incluso todos aquellos hombres que se esforzaban por construir caminos alternativos, aquellos a los que el Cosmonauta, cuando solo era un hombre, solia admirar, tambien se han vuelto sucedáneos de la realidad. Los exploradores que antaño buscaban escapar, desaparecer en el vasto mundo, hoy son simples turistas, y a su paso el mundo desaparece, se hace menos vasto, y las culturas se vuelven la última cultura. Y los idealistas, aquellos hombres bravos que solían luchar contra lo establecido con el filo de sus sueños, son hoy simples excéntricos que buscan la diferencia por la diferencia. Si la moda es ser diferente, entonces estamos condenados a ser todos iguales. Resumiendo, tenemos a un hombre de 224 años decepcionado de toda creacin humana, sin cara, al borde del abismo estelar, con la esperanza en extinción de encontrar un rostro fuera de la Tierra
V.
El Cosmonauta continua atravesando el universo a velocidades cada vez mas infinitas, sin un áxpice de viento en su cara. En un instante se fija en una estrella, diferente al resto de estrellas: esta se está moviendo. Inmediatamente toda su cosmología cambia. En su vasto universo las estrellas no se mueven y, menos aún, como ahora mismo está sucediendo, tampoco se vuelven más grandes. Es una estrella sin forma definida que se acerca parabolicamente hacia él. Sin sistemas de referencia posibles no hay manera de saber quien de los dos (porque ahora el Cosmonauta sabe que no es una estrella, sino otro Cosmonuta), no hay forma de saber quien se acerca hacia quien. En el silencio del vacío, a unos pocos centímetros de distancia, se leen las respuestas en las pupilas. Porque cuando dos personas coinciden en un mismo punto, aunque sea sólo durante un segundo, durante un latir, el universo entero parece el cielo. En el punto más cercano de ese momentáneo encuentro aleatorio, los Cosmonautas, ahora en plural, nacen en infinitos universos poblados de vida, y entienden la eternidad en una mirada, un segundo antes comenzar a alejarse de nuevo, solos, en completo silencio, en perfecta armonia.
VI.
Lo más valioso que tenemos es la parte de nosotros que está en los demas...la inmortalidad es el juicio eterno...los seres humanos se constituyen tan solo en relación con otros seres humanos...la Verdad se encuentraa en la intersección de dos mentes. Este tipo de preguntas aparecieron ante los dos Cosmonaautas, ahora de nuevo a añoos luz de distancia. Así como podemos diferenciar sustancias de ideas, lógica de la intuición, partículas de sentimientos, podemos elaborar dos mapas para conmensurar la realidad, uno para cada nivel de existencia. El primero, el mapa del nivel de lo físico, se contituye por el total de las ciencias, constelaciones y descubrimientos del ser humano. Como está echo a partir del riguroso metodo cientifico es aceptable por todos. El segundo mapa, que sólo los Cosmonautas tienen, para guiarse por el oscuro universo, es el mapa echo a partir de todas las conexiones con otras mentes que hacemos a lo largo de nuestro camino. Para tener puntos de referencia de nuestra propia existencia, para hacer frente a la metafisica que nos ahoga... necesitamos conectar con el resto de Cosmoautas, si es que los hay, aunque solo se por un segundo. Para evitar el divorcio del individuo; para encontrar caminos, nunca carreteras; para combatir al león y atravesar el océano a nado; para resucitar todas las creaciones humanas y, finalmente, para asistir a la boda de nuestras respuestas....Como dos cosmonautas dijeron al salir de una mezquita azulada, muchas personas aman el conocimiento, pero los Cosmonautas conocen el amor.