encerrado en mi latir, en mi sentir,
que te aspira y te respira.
Respírame en la cadena de tus pupilas.
Átame en tus palabras: hazme tuyo.
Desátame, del aquí, del ahora,
llévame alto,
llévame dentro.
Revélate signo, punto, latir.
Late para mí, para ti, para que te oiga
y dime: ¿me oyes?
No te respondo, te oigo. ¿Lo sabes?
Late conmigo. Latamos juntos, latamos dos, latamos fuego.
Latamos infinito, destrozo.
Me has vuelto a colapsar, dentro de este cuerpecito mío, que se hincha en tus pupilas,
que me inunda en tu iris, que me borra los párpados,
para sólo verte
a tí.